Supermal… Mal of
Steel…
“Esta vez remontamos”, decían… “Va a ser como cuando Richard
Donner”, decían…
Y si me engañan una vez, es culpa de Brian Singer, pero si
me engañan dos…
Ahí la culpa es de Zack Snyder.
Vamos a ver. La historia de Supermán está más sobada que La Charito (y básicamente el
origen es un plagio de la de Moisés), y no la voy a volver a explicar; si
alguien está leyendo esto y no la conoce porque no le van los cómics o porque
lleva los últimos 70 putos años viviendo en Júpiter, que se lo mire en
Wikipedia.
Por esto, para no contar lo que ya sabemos, lo lógico sería
la enésima secuela, que la historia avance, pero no. Ahora hacen reboots,
término que le está haciendo tanto daño al cine como la palabra “featuring” a
la música. Y claro, ahora en los reboots no vale volver a contar desde cero lo
que ya había, no, hay que innovar. Reinventemos el personaje.
CRASO ERROR.
Resulta que ahora, cuando reinventan una peli de los 80’s o
90’s hay que hacerla más oscura, más real, que veamos el dolor del
protagonista… Queda el pelo de una gamba para que veamos el reboot de E.T., en
el que el extraterrestre es un fotógrafo de guerra enfermo terminal y Elliot se
prostituye para poder meterse más caballo… Todo oscuro…
Este viaje ultra real y mega creíble empieza en un planeta
imaginario donde la gente viaja en pteranodones. Ya digo, todo como la vida misma.
Lo que no hay Dios que se trague es lo de un Russell Crowe racional, pero
supongo que todo no puede ser.
Resulta que el planeta va a petar porque le han hecho daño a
Mamá Tierra (o Mamá Kripton), le han
agotado los recursos naturales, y Russell Crowe se reúne con el PP de Kripton
para reprocharles que él ya se lo dijo, pero que como no le hicieron caso, pues
ahora les pasa lo que les pasa.
Menos mal que en ese momento entra un pavo y su ejército
disparando rayos láser, que se llama Zod y es el chungo, matando concejales de
Kripton y reclamando no se qué mierda de un Códice que tiene la información
genética de todos los habitantes del planeta. Insisto en que es realista como
un drama de la Coixet.
Russel escapa y roba el Códice que venía pidiendo Zod, se va
a casa con su parienta y su chiquillo, que es Superman/Kal-El/Clark Kent
(porque tiene más nombres que Tamara/Ámbar/Yurena), y le lanza un rayo al niño
antes de decidir que lo manda a la
Tierra , como quién manda a su hijo de campamento de verano a
Inglaterra. Recordad lo del rayo, que luego es importante.

Zod mata a Russell y el PP de Kripton condena a Zod y sus
Alegres Muchachos por Russellcidio a la Zona Fantasma , que es una
dimensión paralela que usan de prisión, y, ocasionalmente, de trastero.
Kripton pega el petardazo y Kal-El llega a la Tierra , donde se estrella
en casa de unos gañanes tejanos que deciden adoptarle, porque cuando un OVNI se
estrella contra tu sembrado los instintos paternos afloran. Eso es así.
Pasan los años y Superman ya es un mastuerzo. De vez en
cuando Zack Snyder nos corta el rollo con un flashback de Clark cuando es un guacho. Compensa porque estos flashback aportan información vital y jamás
contada sobre quién es el protagonista, como cuando Clark se encierra media
hora en un escobero a la edad de 5 años. Obviamente sin estas cosas no se
entiende al personaje. Que uno piensa que si nunca lo han contado, por algo
será, pero no, ahora el círculo está completo…
Clark adulto viaja en busca de sus orígenes, de pueblo en
pueblo, haciendo autostop y colándose en barcos pesqueros, para acercarse hacia
el Polo Norte, donde cree que encontrará respuestas sobre quién es.
Yo el tema de que puedas volar a Match 5 y correr a
supervelocidad, pero tengas que hacer autostop para desplazarte no lo entiendo,
la verdad. Se supone que es porque le ha dicho Kevin Costner, que es su padre
adoptivo en la Tierra ,
que no exhiba sus poderes a lo loco, que la envidia es muy mala y la gente es
muy cruel. Pero Clark cada vez que puede hace alarde de sus supercojones sujetando
a pulso una planta petrolífera entera o cauterizando heridas con rayos láser
que le salen de los ojos y dejando que le vean. Pero viajar no, lo de viajar de
incógnito…
Total, que Clark llega al Polo, pero no está solo: el
ejército también esta investigando lo mismo que Clark. En ese momento llega al
Polo Lois Lane, una periodista intrépida, valiente, audaz, pero también una
mujer cascuda, de las que se quitan las bragas a pedos.
Clark escapa de allí con lo que parece ser una nave de
Kripton que llevaba años estrellada en
Mientras aprende a volar, Russell le explica por qué tiene
poderes, pero a poco listo que seas te das cuenta de que Russell se lo está
inventando porque no lo sabe.
- Papa, ¿por qué tengo poderes?
- Pues… por… ¡El Sol! Que es amarillo y eso es buenísimo
para lo de volar y tal…
En este punto Lois también sabe que Clark es Superman, pero
decide que le guarda el secreto para que él vea que ella va de buen rollo y así
lo mismo mojan.
Clark vuelve a la granja con su vieja y, otra conveniencia
menos creíble que la anterior, aparece Zod (¡RANDOM!) y le pide a Kal-El que se
entregue o destruye la Tierra. Menos
mal que esa mañana le han dicho a Clark que se llama Kal-El, porque si no ni se
da por aludido y Zod nos revienta…
Superman se lo está pensando y decide hablarlo con un cura
(¡RANDOM!), le dice que es extraterrestre y que qué hace. Lo de la identidad
secreta lo llevan un poco de culo en esta versión, la verdad… el cura aleatorio
le dice que de perdidos al río, que se entregue, que total el NO ya lo tiene.
Superclark se entrega
a Zod, pero en ese momento los invasores también dicen que se tiene que entregar Lois
(¡RANDOM!, porque Zod no sabe ni quién es Lois, ni siquiera que existe, lo único lógico es que la
escojan al azar y por capricho).
Zod va de buen rollo, aunque no termina de molar, como cuando el dentista te
dice que el empaste no te va a doler, que en el fondo desconfías. A Clark le da
un bajón de tensión y Zod le explica que lo que quiere es el Códice que cogió
Russell para reconstruir Kripton en la Tierra una vez mate a todos los humanos. La pega
es que esto se lo explica ¡EN UN SUEÑO! (¡MEGARANDOM!) Y este es el momento en que todo lo que pasa ya no
se lo cree nadie, de aquí de mal en peor.
Al subir a la nave, Kal-Kent le pasó a escondidas el pen
drive a Lois (no me preguntéis donde lo llevaba él escondido porque el traje es
prieto y bolsillos no lleva), por lo que sea ella sabe lo que hacer con él y
entonces vuelve a aparecer Russell, que la lleva hasta una capsula de
“salvamento”. Lo entrecomillo porque mientras la capsula te “salva”, empieza a
arder, gira a lo loco y no tiene ni sistema de freno o aterrizaje. Clark la
rescata antes de se la piñe y corre a la granja, donde Zod está encabronado
porque en la nave que trajo a Clark no está el Códice, y empieza a amenazar a
la madre de Clark.
Superman, lo de que amenacen a la raza humana se lo toma con
filosofía, pero que se metan con la mamá, ahí Zod se ha meado fuera del tiesto,
y le empieza a apalizar. Esto desemboca en una batalla del copón en Smallville, el pueblo donde está la granja de
Superman, que queda reducido a escombros y sabe Dios con cuantas bajas civiles.
Aún así, por alguna extraña razón, la gente cree que les ha
salvado. Y le dan las gracias y tó…
Zod, que acaba de hacer el ridículo perdiendo y huyendo,
como el cobarde de mierda que es, manda una máquina para convertir la atmósfera
de la Tierra en la atmósfera de Kripton, porque está resabiado resabiado.
Mientras, Lois va en taxi hasta la granja para decirle a Clark que ya sabe cómo
acabar con la nave de Zod y sus colegas. Digo lo de que llega en taxi porque
como la identidad secreta de Clark ya da lo mismo, porque el taxista también sepa lo de que
es Superman no pasa nada.
También descubrimos que lo del rayo del principio (que os
dije que lo recordaseis), es el Códice escondido por Russell en cada célula de Clark (¡RANDOM!).
Enésima cosa que no me creo a partir de este punto,
todoquisque entiende la tecnología de Kripton (¡RANDOM EN SERIE!): los militares
comprenden la tecnología de la maquina atmosférica sólo mirándola por la tele,
Lois dice que si se colisiona la nave de Clark con la de Zod se abre un portal
a la Zona Fantasma
que los atrapará (curioso además que sepa todo esto, porque estos conceptos se
los explicaron únicamente a Clark, y quiero recordar que fue en un sueño),
todos saben como destruir la máquina de Zod…
Mientras, la maquinita de marras está destrozando Metrópolis,
que está según sales de Smallville y coges el 6º desvío. Pero Superman consigue
pararla. Y lo más sorprendente es que el plan de Lois de mandarles a todos a la Zona Fantasma funciona… Bueno,
a todos no, Zod escapa, y está mogollón de dolido.
Hay que detener al pesao de Zod para “salvar” a la Humanidad. Vuelvo
a entrecomillar “salvar” porque el concepto es un poco lo mismo que con lo de
la cápsula de antes: Clark y Zod se lían a hostia limpia demoliendo todo lo que
pillan a su paso, y supongo que matando a todo el que se les cruza, porque en
los edificios que derrumban se ve a gente dentro; y no hablo de un par de
casas, hablo de media ciudad. Sigo pensando que estábamos más seguros
esclavizados por Zod, que con la tontería de “salvarnos” ya han derrumbado
su pueblo y media ciudad vecina, pero bueno…
La megabatalla a lo Dragon Ball concluye con Superman
partiéndole el cuello a Zod, como quién abre una botella de 2 litros de Coca-Cola cuyo
tapón se resiste, y llorando en posición fetal a los pies de Lois (esto último
pasa LITERALMENTE, lo prometo…).
La peli termina con Clark siendo contratado en el Daily
Planet,a pesar de no tener Ciencias de la Información ni nada, donde trabaja Lois, y sin que
nadie a parte de Lane le reconozca, y eso llevan toda la peli viéndole la cara
volando en mallas de colores chillones, que eso es algo que te fijas, que se te
queda…
Y fin; abrupto, claro, que habrá secuela, con dos cojones.
Por romper una lanza a favor, diré que la banda sonora, a mi gusto, está muy acertada y, en general, que se notan las ganas de
hacer algo a la altura de lo que está haciendo la Marvel... Lo malo es
que se queda en eso, las ganas.
El reparto, individualmente muy bueno, pero coralmente desastroso, un diseño de producción innovador y unos efectos especiales más que sobresalientes, no tapan el gran problema del cine comercial de verano actual: AGUJEROS DE GUIÓN COMO EL SOMBRERO DE UN PICADOR.
El reparto, individualmente muy bueno, pero coralmente desastroso, un diseño de producción innovador y unos efectos especiales más que sobresalientes, no tapan el gran problema del cine comercial de verano actual: AGUJEROS DE GUIÓN COMO EL SOMBRERO DE UN PICADOR.
La peli es realista, pero es ciencia ficción, pero es acción,
pero también es un drama intimista a ratos…
Y eso por encima, si nos metemos en detalles, todo pasa
porque le conviene al guionista, y eso se nota al verla (cada vez que he puesto
“¡RANDOM!”... pues eso).
Pero eso sí, que más da la lógica, hagamos todo lo que "mola": lo de verle sufrir,
lo de estar atormentado, lo de ser un solitario, lo de la versión homeless del héroe al principio de la peli (si alguien no me cree, “Arrow”, “Lobezno Inmortal”, "Batman Begins” y
“The Dark Knight Rises”; cuatro razones os doy).
Ya no sé cómo decirlo, pero de verdad, que sin guión no hay
peli, que el guión es lo primero… Que hartito me tienen…
VALORACIÓN: una peli de un mesias que salvándonos mata más
gente que la peste en el medievo… Mira, no. Es que no.
RECOMENDADA PARA: fans incondicionales de El Último Hijo de
Kripton y esa gente a la que le encantó Transfomers 3 y Gandía Shore… No es que
crea que estos dos grupos estén en el mismo saco (bueno, los de Transformers 3
y Gandía Shore sí), pero me da que a los dos les gustará.
LO MEJOR: las ganas que tiene, y los efectos especiales, muy
buenos. La banda sonora.
LO PEOR: el guión es una trampa tras otra que no se cree
nadie. Malo hasta para Lindelof, no digo más. Y algunos diálogos con Lois me dieron
arcadas…
UWEBOLLÓMETRO: 7/10





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